El clic que hace falta para que las soluciones florezcan. Septiembre 2026 | Page 54

Vender para que

la rueda siga girando

Hay una escena que se repite entre los directorios: el dueño abre con “nunca facturamos tanto” y, veinte minutos después, la conversación real es cómo pagar los sueldos. Las dos cosas son ciertas a la vez.

Los datos acompañan. La morosidad de las familias trepó al 12,9% en julio, la más alta en más de dos décadas; entre las pymes llega al 4%, contra 0,9% de las grandes; y en junio los cheques rechazados por falta de fondos crecieron 57,3% interanual.

La lectura fácil es “cayó el consumo”. La útil es otra: cambió el precio del dinero. Durante veinte años endeudarse fue un negocio en sí mismo y el resultado financiero tapaba márgenes operativos mal calculados. Con una inflación de 1,7% mensual y tasas reales positivas, ese mecanismo se apagó. El margen quedó a la intemperie y muchas empresas descubrieron que no lo estaban midiendo.

El capital de trabajo no es una línea del balance: es una decisión comercial que se toma en cada venta. Una empresa que vende a 90 días, compra a 30 y mantiene sesenta días de stock termina financiando a su cliente durante cuatro meses. Si para sostener esa operación descuenta cheques, esa tasa no es sólo un gasto financiero: es una quita de precio de esa venta. La contabilidad la registra abajo; la gestión debería registrarla arriba.

Ahí empieza lo peligroso. Cuando la cobranza se estira y el crédito se encarece, la caja de hoy sale de la venta de mañana. Se aceptan operaciones que antes se rechazaban, se vuelve a vender al cliente atrasado y cada vuelta consume más capital de trabajo del que genera. Así se ingresa en un círculo vicioso: se factura más y se pierde más rápido.

Salir de ahí no exige un sistema nuevo, sino que requiere medir el ciclo de conversión de efectivo y calcular el margen por cliente y producto, asignando el costo financiero a la operación que lo genera. También implica renegociar las condiciones antes del incumplimiento, no después.

El asesoramiento que sirve no es el que produce el diagnóstico más completo, sino el que llega a tiempo, con la información disponible y las prioridades que fija la caja de los próximos noventa días. Pragmatismo no es bajar el estándar: es saber para qué se aplica.

Ninguna empresa quiebra por perder plata. Quiebra por quedarse sin caja. La particularidad de este ciclo es que se puede llegar exactamente ahí, aun facturando más.

Juan José López Forastier · Socio de Auditoría Externa y Consultoría · Russell Bedford Argentina

EMPRESAS

La mora, el costo del dinero y un capital de trabajo que se estira están

empujando a muchas empresas a facturar más de lo que pueden financiar.

Ahora es el momento

de comenzar a ahorrar

Ahorrar e invertir de manera anticipada constituye una de las decisiones financieras más inteligentes y estratégicas que una persona puede tomar para asegurar su bienestar futuro. Cuanto antes se inicie este proceso, menor será el esfuerzo requerido y mayor será la flexibilidad para adaptar el plan de ahorro a las distintas etapas de la vida, sin necesidad de realizar sacrificios significativos en el consumo presente.

Uno de los aspectos más relevantes de comenzar a ahorrar con anticipación es el impacto positivo del interés compuesto. Al reinvertir mes a mes los rendimientos generados por el capital acumulado, el tiempo se convierte en un aliado estratégico que potencia de forma exponencial el crecimiento del ahorro. A lo largo de los años, este mecanismo permite que incluso aportes relativamente moderados generen resultados significativos, siempre que se mantenga una disciplina constante y una adecuada planificación financiera.

En este marco, el seguro de retiro aparece como un instrumento con muchas ventajas para quienes buscan garantizarse seguridad a futuro. Por ejemplo, una persona de 35 años que decide ahorrar e invertir de manera sistemática un monto aproximado de 280 dólares mensuales podría acceder, al momento de su retiro, a una renta vitalicia estimada en 1.000 dólares mensuales. Este escenario no sólo refleja el poder del ahorro a largo plazo, sino también la importancia de contar con vehículos de inversión adecuados, que ofrezcan seguridad, rendimiento y sostenibilidad en el tiempo.

La firma acompaña exportaciones agroindustriales e importaciones estratégicas.