La suba de impuestos a las actividades financieras tuvo un costo para Santa Fe. El gobernador Maximiliano Pullaro reformó la ley tributaria en 2025 determinando una alícuota del 9% para los bancos, fintech y billeteras de pago, que terminó ahuyentando el crédito productivo dentro de la bota. En un período en el que el Estado nacional ajustó sus cuentas y dejó de ser un tomador casi exclusivo del crédito, creció fuerte el financiamiento a las empresas. En tres años el crédito a los sectores productivos creció en el país un 91%, mientras que en Santa Fe la expansión fue de sólo un 43%.
Y en la lista de las performances provinciales la Provincia quedó antepenúltima, sólo por encima de Formosa y San Luis, según lo sentencia un informe de la Fundación Mediterránea. En julio de 2025 Pullaro se ufanó por subir Ingresos Brutos con este argumento: “No vinimos a financiar la especulación, vinimos a defender la producción y el trabajo en Santa Fe”. A luces vistas, a la embestida recaudatoria le salió el tiro por la culata. No fue el único precio que pagó el gobernador. La ofensiva impositiva fue cuestionada por Marcos Galperín (Mercado Libre) y ahuyentó la radicación de un hub de la compañía, que podía venir a Rosario, pero terminó en Córdoba.
Embestida recaudatoria
de Pullaro terminó
costando cara
DATO CLAVE
La suba de impuestos en Santa Fe enfrentó a Pullaro con Galperin.