El intríngulis de la nueva campaña Mayo 2026 | Page 16

Durante décadas, el negocio inmobiliario funcionó bajo reglas bastante estables. La matrícula profesional, la territorialidad de los colegios y el rol central de las inmobiliarias ordenaban un mercado donde la intermediación tenía un peso casi indiscutido. Pero algo empezó a moverse.

El proyecto de desregulación que impulsa el Gobierno nacional terminó acelerando una discusión que el sector venía evitando hace tiempo. La posibilidad de eliminar la matrícula obligatoria, flexibilizar el ejercicio profesional y digitalizar completamente procesos sensibles encendió alarmas entre corredores e inmobiliarias. Sin embargo, detrás de esa pelea aparece un cambio de época para toda la actividad.

Porque el negocio inmobiliario ya venía transformándose incluso antes de la avanzada del Gobierno. La irrupción de modelos como Remax empezó a romper hace años la estructura tradicional del corretaje. Después llegaron los portales, el marketing digital, las visitas virtuales y una competencia mucho más agresiva por captar propiedades y clientes. Ahora el fenómeno suma un nuevo capítulo con la inteligencia artificial y herramientas tecnológicas que empiezan a cambiar la propia experiencia de compra, venta y alquiler.

En ese contexto, la discusión sobre la matrícula obligatoria funciona casi como símbolo de una tensión más amplia. Los colegios inmobiliarios advierten que eliminar controles puede derivar en más fraudes, conflictos y menor seguridad jurídica.

Pero, al mismo tiempo, el mercado empieza a exigir otra dinámica. Más velocidad, menos costos, procesos digitales y una experiencia cada vez más simple para clientes acostumbrados a resolver todo desde el teléfono. El corredor inmobiliario tradicional ya no compite solamente contra otra inmobiliaria. Compite contra plataformas, automatización, datos abiertos y nuevas formas de comercialización.

Eso no implica la desaparición del corredor, pero sí redefine su valor. El negocio parece empezar a correrse desde la simple publicación de propiedades hacia tareas mucho más ligadas al asesoramiento, la negociación, el análisis jurídico y la construcción de confianza.

Y quizás ahí esté la verdadera discusión de fondo.

El negocio inmobiliario ya no está discutiendo solamente una reforma. Está empezando a discutir cómo quiere sobrevivir a la próxima etapa.

El mercado inmobiliario

entra en un cambio de época

(Sigue...)

EN PRIVADO

Por ARIEL ECHECURY

La búqueda de nuevo dueño para Carrefour removió el avispero.