En Andreani, la adopción de inteligencia artificial no comenzó con la IA generativa. Desde 2017, la compañía desarrolla modelos propios de machine learning, construyó su propia cartografía y diseñó algoritmos de planificación de rutas sin depender de mapas comerciales. Esa base es lo que hoy le permite escalar el uso de IA con una estrategia que atraviesa toda la organización.
La compañía definió cuatro ejes de trabajo. El primero es la IA corporativa: brindar herramientas con modelos cerrados y seguros a sus 10.000 colaboradores para que puedan incorporarla a su trabajo diario. El segundo es la IA operativa: aplicar modelos propietarios sobre la operación logística para planificar rutas, mejorar pickings y optimizar controles. El tercero es la IA aplicada a TI: el equipo de tecnología, compuesto por 350 personas internas y 100 externas, trabaja hoy asistido por agentes de IA.
El resultado fue un incremento de productividad del 30% en enero respecto de diciembre, y otro 30% en febrero respecto de enero, lo que se tradujo en menor time to market. El cuarto eje es la monetización: a través de la empresa de tecnología del grupo, Andreani comercializa los modelos que desarrolla internamente.
Más allá de la estrategia tecnológica, la compañía entiende que el cambio es cultural. En la hoja de ruta participan formación, talento, desarrollo y legales. La premisa es que no hay transformación digital sin transformación humana.
PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD
La ventaja competitiva ya no es la tecnología, sino la eficiencia para usarla
Carlos Meneguzzi, gerente de La Segunda ART, y la doctora María Belluccia.
Fernando Esperón (Asociart) y Ma. Eugenia Bussano (Prevención).