La exportación pyme quiere jugar en primera. Octubre 2026 | Page 28

Brasil atraviesa un proceso de reformas que busca mejorar su competitividad y consolidar su posición en la economía internacional. Los cambios tributarios, los avances en infraestructura y la reducción de trabas burocráticas conviven con dificultades estructurales, como una economía relativamente cerrada y obstáculos para acceder a determinados mercados e importaciones. La evolución de ese proceso puede modificar las condiciones de competencia en la región y tener consecuencias sobre el comercio exterior argentino.

En ese escenario, la relación bilateral adquiere una importancia estratégica. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y un destino fundamental para sus exportaciones industriales, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Para Marcelo Elizondo, especialista en negocios internacionales, consultor, abogado y analista económico, una integración más intensa podría abrir oportunidades de inversión, infraestructura y complementación productiva que trasciendan el intercambio comercial tradicional. Sin embargo, advierte que la Argentina todavía tiene reformas pendientes para aprovechar ese escenario.

-¿Qué impacto pueden tener los cambios que está atravesando Brasil sobre el comercio exterior argentino?

-Brasil está hace un tiempo avanzando en reformas de fondo. De hecho, viene desde una reforma impositiva que tuvo lugar hace cinco años, hasta distintas mejoras de diferente nivel, tanto a escala estadual como federal. Tiene una economía estabilizada, con un tipo de cambio casi inalterable, más allá de las oscilaciones cotidianas vinculadas con la coyuntura, y ha logrado mejorar en materia de infraestructura y de burocracia pública. Además, recibe todos los años muchísima inversión extranjera directa y es uno de los 15 principales receptores de inversión extranjera directa en el mundo. Eso muestra que tiene una capacidad importante para atraer capitales y generar condiciones que resultan atractivas para los inversores internacionales.

-Pero también tiene sus dificultades.

-Sí. Es una economía cerrada, con dificultades de acceso a mercados externos y de acceso a importaciones para la inversión. Por eso, cuando analizamos su proceso de transformación hay que considerar tanto los avances que viene realizando como las limitaciones que todavía enfrenta. Para la Argentina, lo relevante es que estamos hablando del principal socio comercial y de un mercado decisivo para una parte importante de nuestra estructura exportadora. Los cambios que se produzcan en Brasil pueden generar nuevas condiciones para el intercambio.

-¿Una profundización de las reformas brasileñas puede modificar las condiciones de competencia para las empresas argentinas?

-La victoria de Bolsonaro probablemente generaría alguna mejora en términos de crear un mercado más libre, menos regulado y menos cargado fiscalmente. De todos modos, hay que ver qué pasa con las elecciones. Si Bolsonaro gana, que hoy parece el escenario más probable, aunque todavía no lo podemos dar por descontado porque en política puede pasar cualquier cosa, creo que sería muy bueno tener dos gobiernos alineados como pueden ser los de Milei y Bolsonaro. Una mayor coincidencia política podría favorecer el desarrollo de iniciativas económicas compartidas. No se trataría solamente de facilitar el intercambio de bienes, sino también de generar condiciones para avanzar en inversiones, infraestructura y programas de complementación entre las dos economías.

-¿Cambiaría ostensiblemente lo que sucede en la actualidad?

-El punto importante es que la relación bilateral puede tener una dimensión más amplia que la estrictamente comercial. Si ambos países logran coordinar iniciativas, podrían aparecer oportunidades para desarrollar proyectos conjuntos y fortalecer los vínculos productivos. Eso también permitiría pensar en una estrategia de mayor alcance, orientada a mejorar la inserción internacional de la región. Naturalmente, todo depende de cómo evolucionen las decisiones políticas y económicas. Pero una mayor alineación entre ambos gobiernos podría facilitar acuerdos y abrir una etapa de cooperación más intensa.

-¿Qué debería hacer la Argentina para no perder terreno frente a su principal socio comercial?

-La Argentina tiene que seguir avanzando con sus reformas. Ha hecho mucho en estos últimos tres años, pero todavía tiene mucho por hacer. Hay una reforma impositiva integral, nacional, provincial y municipal, pendiente. Ese es uno de los temas centrales para mejorar la competitividad. También hay que darle más solidez a la estabilización macroeconómica en términos de estabilidad del Banco Central y de reservas en el Banco Central. Creo que es muy importante crear instituciones. En eso me parece que va a ser muy significativo el ingreso, cuando se concrete, en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

-No son los únicos desafíos que la administración de Milei tiene por delante.

-No, claro. Además, la Argentina tiene que avanzar en materia de infraestructura y consolidar la estabilización macroeconómica para que empiece a aparecer el financiamiento necesario para lograr inversión. El país necesita más inversión para mejorar la competitividad. Si Brasil continúa mejorando su entorno para los negocios, la Argentina necesita profundizar su propio proceso de transformación. De lo contrario, puede resultar más difícil sostener la competitividad de sus empresas y aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado brasileño.

-¿Qué papel juega la estabilidad macroeconómica en la capacidad de las empresas argentinas para exportar?

-La estabilización macroeconómica tiene que consolidarse para que empiece a aparecer el financiamiento que permita desarrollar inversiones. La Argentina necesita más inversión para mejorar su competitividad. La estabilidad del Banco Central y la acumulación de reservas forman parte de ese proceso. No alcanza con avanzar en algunas reformas si todavía quedan cuestiones pendientes para dar mayor solidez al funcionamiento de la economía. También es importante construir instituciones. La previsibilidad y la existencia de reglas claras forman parte de las condiciones que necesita un país para generar un entorno favorable a la inversión. En ese sentido, la agenda argentina combina distintos desafíos. Por un lado, hay que consolidar la estabilización macroeconómica. Por otro, se necesita una reforma tributaria integral y avanzar en infraestructura. Son aspectos que se complementan y que resultan necesarios para mejorar la capacidad de las empresas de producir, invertir y competir en los mercados internacionales.

-¿Qué oportunidades puede abrir una mayor integración entre la Argentina y Brasil?

-Creo que sería muy bueno tener dos gobiernos alineados. Eso podría generar mejoras en los procesos de inversión, infraestructura y programas de complementación que vayan más allá del mero intercambio comercial, e incluso abrir oportunidades en relación con terceros mercados. No se trata únicamente de incrementar el comercio bilateral, sino de pensar en cómo desarrollar una relación económica que también contemple inversiones y proyectos de infraestructura. La complementación entre las economías puede ser una herramienta para ampliar las posibilidades de desarrollo y mejorar la inserción internacional.

El especialista en negocios internacionales examina el escenario comercial

y las claves para mejorar la inserción externa de las empresas argentinas.

ENTREVISTA. MARCELO ELIZONDO

“Argentina debe avanzar con reformas para aprovechar las oportunidades en Brasil”

Para el especialista, Argentina debe avanzar con su infraestructura y consolidar la estabilización macroeconómica.

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Elizondo advierte que Brasil avanza en reformas de fondo.

Por ARIEL ECHECURY