Los ladrillos se amuran sobre una base mas firme Marzo 2026 | Page 6

Consolidado tras el triunfo electoral de octubre 25, el gobierno de Javier Milei avanzó con una reforma laboral que dejó a resguardo los intereses corporativos de los gremios, pero se erigió como un estandarte para mostrar la “nueva Argentina” al mundo inversor.

Las inversiones promovidas por el Rigi prometen alterar la estructura productiva del país, y alienta a sectores como minería, petróleo, gas y tecnologías para que se sumen al agropecuario como principales traccionadores de la economía. El objetivo es que ese combo aporte los dólares para sostener una senda de crecimiento y permita al mismo tiempo sanear las cuentas nacionales.

Por fuera de ese escenario de prosperidad aparece una porción sustantiva de la economía real, que proviene de la sustitución de importaciones y fabrican o comercian sobre todo hacia un mercado interno que no termina de despegar.

Una parte de ellos pudo meter un cambio y alinearse para proveer a aquellos sectores más dinámicos, otros de mayor porte presionan para obtener protección frente a las importaciones, y también están aquellos que sobreviven virando de la producción a la importación.

Con empresas sometidas a estructuras de costos muy complicadas se impone una reforma impositiva, pero esa no es una tarea sencilla porque los gobernadores se aferran a ingresos brutos (IIBB), el más dañino de los impuestos porque acumula su peso a lo largo de la cadena productiva. Por caso, el gobierno de Maximiliano Pullaro incrementó la recaudación por IIBB un 52% en 2025, casi 20 puntos por encima de la inflación (33%).

Como el gobierno mileísta no tiene pensado levantar el pié del acelerador, la pregunta del millón es cuán sostenible será en términos sociales el esquema, por los inevitables ajustes laborales de las empresas que no puedan seguir el tren.

Contra pronósticos apocalípticos que pronostican un inminente descalabro social, aparecen indicios de un cambio de época que viene a amortiguar los cambios de la mano de las nuevas tecnologías.

A principios de los 90, durante el gobierno menemista, el ajuste por apertura económica y las privatizaciones determinó que la tasa de desempleo se triplicó, hasta llegar a un 18,6%. En cambio, los últimos datos disponibles -del tercer trimestre de 2025- dieron cuenta de un 6,6%, sin grandes alteraciones durante los dos últimos años.

Ocurre que el número de monotributistas crece muy por encima de lo que decae el de los asalariados registrados. Podrá cerrar una fábrica, pero aparecerá rápido un sustituto con trabajo en línea, o servicio tipo Uber. Son por lo general ocupaciones de inferior calidad, pero ocupaciones al fin, lo suficiente para no entrar en estados de desesperación. Si este esquema no se agota, puede convertirse en el “milagro” que necesitan las Fuerzas del Cielo para cruzar su Jordán.

Prueba de fuego para

el modelo de Milei

Por GABRIEL GONZÁLEZ

Director de Punto biz

Las estadísticas de desempleo, datos clave a monitorear en la Argentina de 2026

NOTA DEL EDITOR