Los protagonistas de 2025 Diciembre 2025 | Page 45

Hablar de Pesado Castro en Rosario es hablar de autos y, para Alfredo, que se crió entre concesionarias y olor a motor nuevo, nunca hubo otro camino a seguir que el que inició su abuelo Francisco hace casi un siglo.

Heredero de un apellido en el que las automotrices no dudan en confiar para brindar licencias, Alfredo preside el Grupo Pesado Castro, que está compuesto por las empresas que dirigen él y sus hermanos, Marcelo y Francisco.

Actualmente, el grupo comercializa Volkswagen, Renault, Chevrolet y Toyota y cuenta con una plantilla de 520 empleados en sus seis concesionarios: Chevrolet, Chevromax, Renault Centro, Renault Circular, Sakura Motors y Francisco Pesado Castro. Las dos últimas son propiedad exclusiva de la familia, mientras que en las otras comparte una sociedad.

Este año anunciaron la compra de dos lotes por un total de 15.000 m2. Allí construirán dos nuevas concesionarias. Una será la nueva sucursal de Sakura Motors (Toyota), estará ubicada en Jorge Newbery al 7600, tendrá 9.000 m2 y demandará una inversión de más de u$s6 M. A poco más de una cuadra levantarán la otra, de Renault Centro, con una superficie de 5.700 m2.

La inversión está en sintonía con la lectura que hace el empresario de la evolución del mercado automotor argentino: “Este año pasamos a tener un mercado con mucha oferta y márgenes bajos, lo que nos obligó a las concesionarias a ser más competitivos. El año próximo esa tendencia se va a acentuar. Por eso tenemos que ampliar portfolio y prender el radar para aprovechar oportunidades”, evaluó.

La apertura de las importaciones cambió el tablero para toda la cadena automotriz, pero Pesado Castro ya ha capeado varios virajes de la economía Argentina. Alfredo llegó al lugar en el que está paso a paso, abriéndose camino en el negocio familiar con paciencia: estudió, se recibió y empezó trabajando sin jerarquías, en el área de planes de ahorro. Con el tiempo, aprendió a nutrir el legado familiar y, a la vez, construyó un camino propio.

Un negocio a prueba

de terremotos

“Todo arrancó con mi abuelo y mis tíos abuelos”, rememoró Alfredo. Francisco Pesado Castro dejó Rosario en la década del ‘20, cuando su hermano decidió poner primera y comenzar a vender autos en la capital sanjuanina. En 1932 consiguieron la concesión de General Motors, que mantuvieron durante más de una década, hasta que en 1944 el terremoto de mayor magnitud en la historia del país destruyó su casa y el negocio por completo, y los obligó a volver al pago.

Ya instalados de nuevo en Rosario, General Motors volvió a confiar en la familia y les otorgó la concesión para comercializar Chevrolet. Sin embargo, en el marco del cambio de política económica que atravesaba el país en los ‘70 y la reestructuración global de GM, la automotriz dejó Argentina y Francisco Pesado Castro decidió retirarse de la actividad.

Ahí es cuando entra en carrera la segunda generación de los Pesado Castro. “Mi tío y mi papá quisieron continuar con el negocio de los autos, pero ya con la concesión de Peugeot”.

El rol de Alfredo comienza en la década del ‘80, cuando la automotriz francesa y Fiat se unen a través de Sevel (Sociedad Europea de Vehículos en Latinoamérica). Con el título de contador público debajo del brazo, Alfredo comienza a dar sus primeros pasos en la parte de plan de ahorro. Más tarde, el grupo se asocia a la familia Bono y adquiere Circular (Renault), abriéndose paso a Alfredo en el rol de vicepresidente junto a Juan Carlos Bono.

En el calendario de su familia, 1996 está marcado como un año de cambios. Alfredo asumió como presidente del grupo en el marco del regreso de Chevrolet al país, que los eligió nuevamente como concesionario; y, en paralelo, Jorge y Francisco Eugenio (padre de Alfredo) tomaron rumbos distintos: “Mi tío se queda con Fiat y mi papá con Volkswagen y Renault”. Además, Alfredo fundó ese año Pesado Castro Motors, la empresa que comparte junto a su esposa e hijos.

El grupo cerró la década del ‘90 con la fundación de Chevromax, y así se mantiene el negocio hasta la adquisición de Centro (la otra concesionaria de Renault) en 2019 y la fundación de Sakura Motors (de Toyota), en 2021.

Las perlitas y los desafíos

Alfredo Pesado Castro no duda ni por un minuto en admitir que su mayor orgullo es haber empezado con Pesado Castro Motors por su cuenta, así como haber inaugurado la concesionaria ubicada en Eva Perón y Valparaíso, que es la casa central: “Obviamente tuve el apoyo de la familia siempre, de mi socio y en especial de mi esposa. Esa época es la que más satisfacción me dio”, asegura.

Asimismo, destacó la incorporación de Toyota dentro de las marcas del grupo: “Es una marca muy especial para trabajar y muy respetuosa con los clientes y los concesionarios. Chevrolet y Toyota fueron las dos más importantes”. Chevrolet lo conecta directamente con los orígenes del negocio: “Sin el establecimiento de 1944 en Rosario, yo no existiría”.

El grupo no se vio ajeno a las distintas atmósferas de incertidumbre y tensión que más de una vez atravesaron el país. “En 1989 y 1990 fue difícil porque estábamos comenzando a crecer como grupo de concesionarias, sobre todo para Circular”, recordó Alfredo Pesado Castro. Y sumó: “También en 1995 y 2001 hubo complicaciones y, aunque nosotros los pasamos sin problema, fueron épocas muy duras”

El legado continúa

La elección de continuar en el rubro y con el negocio familiar nunca estuvo en duda para el empresario: “Los autos son lo que me gusta. No lo tomo como un mandato familiar, sino como algo que me divierte. Alguna vez hemos pensado en diversificar en alguna otra cosa, como campo o construcción, pero cuando aparecieron oportunidades finalmente lo que hicimos fue crecer en el rubro automotor. No me veo en otro negocio”.

Al parecer, la vocación se lleva en la sangre, porque la cuarta generación también eligió continuar el legado, y tanto los hijos como sobrinos de Alfredo ya operan en algunos de los concesionarios. “En cualquier momento me remueven de la presidencia”, bromeó.

El balance del año

y lo que proyectan

Alfredo Pesado Castro contó a Punto biz que el grupo cierra el 2025 con un aumento significativo del volumen vendido, pero con un margen de ganancia magro: “El año que viene va a seguir creciendo y va a seguir siendo un mercado súper competitivo porque hay una oferta muy variada de autos. Eso va a hacer que tenga más oportunidades el consumidor, y nos va a hacer ser competitivos a los concesionarios. Este año va a cerrar con 620.000 autos vendidos. El año que viene yo apuesto a 700.000 autos”.

Frente al aluvión de automotrices que ingresaron al país en el último año, principalmente de origen chino, el presidente de Pesado Castro Motors reconoce que en el mercado actual se compite con volumen, por lo que es necesario “engrosar el portfolio” para seguir siendo eficientes.

Aunque la concesión que les otorga Toyota, de origen japonés, no permite la importación de otras marcas asiáticas, no descartan sumar nuevas firmas. “Hoy las oportunidades están por el lado de las marcas chinas, y de eso no vamos a participar. Pero quizá dentro de las mismas marcas se pueda comprar alguna otra concesionaria en otra ciudad. Nuestra idea es seguir creciendo en el rubro, y para eso hay que estar receptivo a las oportunidades”, concluyó.

Afinó motores para

hacer más eficiente el negocio familiar

Lleva la pasión por los autos en la sangre y su GPS está puesto en crecer. Se acomodan al nuevo escenario con inversiones.

ALFREDO PESADO CASTRO

(GRUPO PESADO CASTRO)

ALFREDO PESADO CASTRO

(GRUPO PESADO CASTRO)

Un deporte: natación.

Una película: Blade Runner.

Un libro: Muchas vidas, muchos maestros de Brian Weiss.

Un hobbie: dibujar

Un destino de vacaciones: Praia do Rosa / Brasil

Una comida infaltable: risotto, de cualquier forma

Un objetivo pendiente: viajar a Japón , solo.

TOP 10 PROTAGONISTAS

Por MILAGROS OLIVER