De la mano del Rigi, construye la más moderna planta siderúrgica
Es para manufacturar aceros largos para la industria de la construcción.
Es la primera instalación desarrollada desde cero en 50 años.
SIDERSA
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En un giro ambicioso hacia la reindustrialización siderúrgica argentina, Sidersa presentó un plan de inversiones u$s 300 M destinado a levantar una planta de última generación en San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires.
El proyecto contempla la instalación de una acería integrada –etapa de fusión más laminación continua–, con una capacidad instalada proyectada de 360.000 toneladas anuales de productos largos de acero (varillas y alambrón), destinados principalmente al mercado de la construcción. Según la empresa, la planta aspira a ponerse en operación hacia 2028.
La aprobación formal llegó en 2025, cuando Sidersa fue aceptada en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un programa diseñado para atraer grandes inversiones productivas. El monto de u$s 300 M incluye unos u$s 100 M para tecnología importada y u$s 200 M para producción nacional.
Para su construcción y operación, Sidersa estima generar alrededor de 300 empleos directos y 3.500 indirectos, con un pico de unas 1.000 personas durante la etapa de obra. En los hechos, esta inversión marca un hito: será la primera acería construida desde cero en Argentina en más de 50 años.
Según su CEO, Hernán Spoto, la planta “será la más moderna, eficiente y sustentable del mundo”. Además, la firma anticipa que esta obra forma parte de un plan mayor de profesionalización, que incluye una posible salida a la bolsa local.
Un respaldo clave
El respaldo del Rigi le otorga al proyecto beneficios fiscales y aduaneros, condiciones clave en un contexto macroeconómico complejo. Pero además, Sidersa apuesta fuerte a una siderurgia más moderna y sustentable. Según la empresa, la nueva planta usará tecnología de economía circular, basada en la utilización de chatarra como insumo mayoritario, lo que reduce significantemente la huella de carbono frente a los métodos tradicionales.
Este giro podría transformar los costos de producción de insumos clave para la construcción y la infraestructura nacional, fomentando tanto el abastecimiento interno como las exportaciones.
Efectos múltiples
La nueva planta de Sidersa no sólo responde a una necesidad de producción local; también representa un salto tecnológico y ambiental. En un momento de debilidad de la industria metalúrgica –afectada por la recesión, caída del consumo y dificultad de financiamiento– esta apuesta aparece como una señal de optimismo: una empresa privada que decide invertir fuerte en infraestructura productiva y empleo.
Si todo marcha según lo previsto, San Nicolás albergará un polo siderúrgico moderno, con producción nacional de acero “verde” y sin dependencia de importaciones. Un paso clave para revitalizar el sector y, posiblemente, para redefinir el perfil de una industria que hace décadas esperaba una renovación como esta.
TOP 10 INVERSIONES
Rubro: Siderurgia.
Monto de inversión: u$s 300 M.
Dato clave: proyecta una producción de 360.000 toneladas anuales, con tecnología de economía circular y generación de 300 empleos directos.
Sidersa SA.