El crecimiento de la producción en Vaca Muerta no sólo abrió oportunidades para las grandes empresas del sector, sino también para una red cada vez más amplia de proveedores que buscan quedarse con una parte del negocio. En ese grupo aparecen empresas santafesinas que, desde distintos rubros, encontraron una puerta de entrada al boom neuquino.
En este sentido, empresas vinculadas a la ingeniería eléctrica, las energías renovables, el alquiler de equipos y la industria siderúrgica son algunos de los sectores desde donde firmas de Rosario y la región comenzaron a mirar con mayor atención al sur de Argentina. Se trata de algunos ejemplos de compañías con trayectoria industrial, capacidad técnica y estructuras preparadas para atender clientes exigentes.
Pero Vaca Muerta les plantea un desafío diferente. La escala de los proyectos, los tiempos de entrega, los protocolos de seguridad y la necesidad de cumplir estándares internacionales obligan a repensar procesos.
Los empresarios coinciden en que, para convertirse en proveedores de oil & gas, no alcanza con tener un buen producto. Creen que hace falta capacidad financiera, certificaciones, personal especializado y, en muchos casos, presencia cercana a la operación.
Ese último punto aparece como una de las claves. Mientras algunas empresas avanzan con alianzas comerciales, otras decidieron abrir oficinas o sucursales en Neuquén para estar más cerca de los clientes y acompañar el ritmo de una actividad que sigue creciendo.
Santa Fe parte con una ventaja. La provincia tiene una base industrial fuerte, una red de proveedores desarrollada y empresas acostumbradas a trabajar con grandes clientes. El desafío, ahora, es transformar ese capital productivo en nuevos negocios y convertirse en proveedores de peso que marquen la diferencia.
Una apuesta a la ingeniería eléctrica
Infya es una de las empresas santafesinas que logró meterse en proyectos de gran escala dentro de Vaca Muerta. La firma rosarina, especializada en ingeniería eléctrica, automatización y sistemas de control, encontró una oportunidad en la provisión de soluciones críticas para instalaciones petroleras.
La empresa fabrica salas eléctricas transportables, conocidas como shelters eléctricos, que funcionan como subestaciones completas y permiten instalar equipamiento sin necesidad de desarrollar grandes obras civiles en el lugar. Dentro de esos módulos incorpora tableros eléctricos, sistemas de automatización, celdas de media tensión, climatización y otros componentes necesarios para operar en ambientes industriales complejos.
Uno de los grandes hitos para Infya fue haber sido seleccionada para proveer equipamiento eléctrico en el proyecto VMOS, el megaoleoducto que busca ampliar la capacidad de evacuación de crudo desde Vaca Muerta hacia la costa atlántica. Desde su planta, Infya fabrica los tableros de baja y media tensión y las salas eléctricas que forman parte de la estación de bombeo Allen, uno de los puntos clave de la obra.
El crecimiento de la demanda vinculada al sector energético llevó a la empresa a acelerar inversiones y ampliar su capacidad productiva. Entre esos proyectos aparece la apertura de una nueva nave en Ciudad Industria, en Funes, que le permitirá sumar metros cuadrados y responder a contratos de mayor escala, como los proyectos del sur.
La empresa también reforzó su estructura para cumplir con los requerimientos del sector. Facundo Frenquelli, uno de los titulares de Infya, destacó que contar con certificaciones de calidad fue uno de los factores que le permitieron avanzar en el negocio petrolero. “Sin tener las tres normas ISO, es muy difícil ingresar”, sostuvo, en referencia a los estándares que exige la industria.
En cuanto a las particularidades del trabajo en Vaca Muerta, Frenquelli puso el foco en la estructura y las exigencias propias de la actividad. “A diferencia de otros tipos de industrias, en Vaca Muerta se trabaja con productos de gran escala, con tiempos muy acotados, donde el plazo de entrega es muy importante”, sostuvo.
Para la empresa, el desafío hacia adelante es acompañar el ritmo de inversión del sector. “Deseamos seguir consolidándonos como proveedor tecnológico dentro de una cadena donde la precisión y la capacidad de respuesta son determinantes”, indicó Frenquelli.
Encontró un nicho en
la transición energética
La historia de SerSolar muestra cómo las energías renovables también encontraron espacio dentro del mundo petrolero. La empresa comenzó a trabajar en Vaca Muerta en 2018 con soluciones solares para pozos petroleros. El primer paso fue la provisión de paneles y bancos de baterías para sistemas de bombeo, pero con el tiempo amplió su propuesta hacia proyectos fotovoltaicos llave en mano para instalaciones industriales, bases operativas y complejos habitacionales.
La compañía también desarrolló proyectos para clientes del sector energético, entre ellos YPF, donde sus soluciones apuntan a mejorar la autonomía y la eficiencia de distintas operaciones. Daniel Iturrioz, titular de SerSolar, señaló que la llegada al mercado petrolero implicó elevar la vara. “En Vaca Muerta los proyectos requieren equipos robustos, ingeniería más detallada, trazabilidad completa y cumplimiento estricto de normas de seguridad”, sostuvo.
Esa exigencia terminó jugando a favor de la empresa. La experiencia adquirida en oil & gas permitió fortalecer procesos y aplicar estándares más altos en otros mercados. Hoy, el negocio energético es la principal unidad de facturación de SerSolar y la estrategia apunta a seguir creciendo con soluciones que integren generación solar, almacenamiento y nuevas tecnologías.
Plantar bandera en Neuquén
Para IMG Rental, el crecimiento en Vaca Muerta tuvo una definición estratégica. La empresa decidió estar más cerca del mercado y abrió una sucursal en Neuquén. La firma sanlorencina, dedicada al alquiler de equipos para trabajos en altura, movimiento de materiales y generación de energía, participa en operaciones vinculadas al sector petrolero con plataformas elevadoras, manipuladores telescópicos, autoelevadores y servicios asociados.
La empresa del cordón industrial llegó a Vaca Muerta desde una trayectoria vinculada a la industria, la construcción, la minería y otros sectores productivos, donde la disponibilidad de equipos y la capacidad de respuesta son factores clave. Con el desembarco en la cuenca neuquina, el objetivo es acompañar una demanda que requiere mayor cercanía operativa y capacidad para responder a proyectos de gran escala.
“Las empresas valoran cada vez más a los proveedores que cuentan con estructura local, capacidad de respuesta y un enfoque de largo plazo”, planteó Mauricio Sánchez, titular de la firma santafesina. El empresario sostuvo además que el desembarco implicó entender una dinámica particular. “Más que cambiar nuestra forma de trabajar, fue comprender las particularidades de una industria muy dinámica y prepararnos para acompañar su crecimiento”, explicó.
Aunque IMG Rental ya cuenta con experiencia con clientes industriales, petroquímicos y grandes contratistas, Vaca Muerta demandó una adaptación en procesos, habilitaciones y estructura. “La industria petrolera exige disponibilidad permanente, cumplimiento de protocolos de seguridad y una logística preparada para operar en una zona donde los tiempos son determinantes”, señaló Sánchez.
De cara al futuro, la empresa observa una demanda sostenida en Neuquén y apuesta a seguir ampliando flota, infraestructura y servicios para acompañar nuevos proyectos. “La estrategia es consolidarnos como proveedor de cercanía y ser parte del crecimiento que genera la expansión de la actividad”, proyectó el empresario santafesino.
Próxima parada: Añelo
El crecimiento de Vaca Muerta no impacta solamente en empresas vinculadas directamente con el petróleo. También abre oportunidades para compañías que abastecen la infraestructura que acompaña ese desarrollo.
Ese es el caso de Orlandi, firma rosarina dedicada a la comercialización de productos siderúrgicos y materiales para la construcción. La empresa prepara su llegada a Neuquén con una mirada puesta en el crecimiento de obras, logística, parques industriales y nuevos desarrollos. En este sentido, avanza con una inversión de u$s3,5 M para montar una planta propia en Añelo.
El proyecto contempla una nave de 3.000 m² sobre un predio de 10.000 m² dentro del parque industrial, con infraestructura propia, stock, equipos y personal para abastecer la demanda de la región.
“Vaca Muerta seguirá siendo uno de los principales motores de crecimiento del país”, sostuvo María Araujo, tercera generación de Orlandi. La empresaria puso el foco en las oportunidades para la firma rosarina: “Queremos consolidarnos como un aliado estratégico para ese desarrollo”, concluyó.
Detrás de los pozos en el sur del país crece una red de proveedores donde varias empresas de la provincia pretenden competir con su oferta.
EL DESAFÍO DE COMPETIR EN GRANDE
El club de los santafesinos que quieren pisar fuerte en Vaca Muerta
Por DANA LEIVA
IMG Rental decidió apostar a Vaca Muerta abriendo una sucursal en Neuquén.
María Araujo (Orlandi) y Daniel Iturrioz (SerSolar)
Infya fue elegida para proveer equipamiento eléctrico.