El acceso más sencillo y más barato al crédito productivo es una demanda histórica de las pymes argentinas. El reclamo sobresale en el contexto de un mercado de financiamiento acotado en relación a la media de la región y condicionado por la acumulación de experiencias traumáticas en lo económico. A las dificultades que impone la cruda realidad en materia de plazos, tasas y disponibilidad, se le suma una barrera menos estridente pero relevante: la falta de información.
Según un relevamiento realizado por el Área de Financiamiento y Competitividad Pyme de Came (Financame), en conjunto con el área de estadísticas de la entidad, el 37,9% de las pymes consultadas apuntó al desconocimiento de programas de asistencia y financiamiento como una de las barreras de acceso al mundo crediticio.
De hecho, aparece en el tercer lugar del ranking de obstáculos mencionados en el relevamiento anual con el que se construye el Indicador de Competitividad y Acceso al Financiamiento (Icaf).
En la edición 2026 de la encuesta, el 62,8% de los consultados dijo que no accedió a financiamiento durante 2025. El 80,3% considera que la oferta de financiamiento actual no es suficiente y casi la mitad identifica como principales obstáculos las condiciones de crédito disponibles (49,7%) y los requisitos exigidos para acceder a ellas (44,8%).
Luego viene el desconocimiento de programas de asistencia y financiamiento, que es más profundo cuando se trata de instrumentos no tradicionales disponibles en el mercado. El 51% dijo no conocerlos.
Dificultad de arranque
Entre los nuevos emprendedores, la tendencia se refuerza. El 82,9% dijo no haber accedido a financiamiento durante 2025. Entre las principales dificultades mencionadas aparecen los requisitos exigidos para acceder al crédito (62,6%) y el desconocimiento de programas (55%).
En línea con estos resultados, identificaron a la educación financiera como principal demanda de capacitación (34,2%). En los hechos, el asesoramiento en financiamiento se posiciona como el servicio más demandado por las pymes asociadas a las entidades empresarias que componen la Red Came (51,4%), seguido por la Escuela de Negocios (45,7%) y las rondas de negocios (31,4%).
En este entendimiento, la entidad desarrolla un trabajo de articulación con organismos públicos, entidades financieras, SGR, mercados y demás actores del ecosistema de financiamiento. Ese universo se reunió recientemente en el congreso que organizó la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came) para conmemorar el Día Internacional de las Pymes, donde quedó plasmada esa realidad.
Existe un consenso general respecto de que hay un abanico de alternativas crediticias, en muchos casos tentadoras en materia de tasas y plazos, que no se conocen lo suficiente. También se plantea que acceder a ellas demanda no sólo cumplir con los requisitos que exige calificar para un préstamo sino una preparación adecuada de las carpetas.
El GPS crediticio
En el sector coinciden en que las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), cuyo rol es salir de garantes de los tomadores de crédito, cumplen también un papel fundamental como herramienta de búsqueda, entrenamiento y, finalmente, acceso al financiamiento para inversión.
“Hay un montón de líneas que no se conocen y la SGR muestra ese menú”, explicó Pablo Pereyra, presidente de la Cámara Argentina de Sociedades y Fondos de Garantía (Casfog). Además de un mapeo y el asesoramiento sobre el instrumento adecuado, estas sociedades contribuyen a entrenar a los emprendedores y empresarios pymes en la preparación de proyectos y documentación.
“Es recomendable tener a mano una carpeta SGR”, completó Julián Galles, subdirector del Mercado Argentino de Valores (MAV). El centenario mercado rosarino se especializó hace una década en el financiamiento pyme, con instrumentos estrellas como los cheques de pago diferido, los pagarés bursátiles y las Obligaciones Negociables.
Desde entonces, el crecimiento “fue mayor al de los 90 años anteriores”, explicó.
Muchas pymes siguen viendo al mercado de capitales como un ámbito limitado a las grandes compañías y asociado a la apertura del capital accionario.
Mario Maydana, de Bolsas y Mercados Argentinos (Byma), insistió en señalar que cualquier empresa puede financiarse en el mercado de capitales “sin emitir acciones”, a través de los instrumentos más conocidos. Gerente general de Byma Educa, puso énfasis en la educación financiera como herramienta para expandir las estrategias de financiamiento.
Banca de fomento
La llamada banca de fomento es el terreno natural para el desembarco de proyectos de desarrollo e inversión productiva que buscan financiamiento. Aprovecharla demanda conocimiento de las entidades e instrumentos disponibles, así como entrenamiento en la presentación de las iniciativas. De nuevo, los mismos referentes del sector destacan la importancia de la vinculación a través de una SGR.
El Bice es la entidad financiera pública nacional que tiene el foco puesto en apalancar la exportación y la inversión productiva con financiamiento a largo plazo, de hasta diez años. Así lo señaló Santiago Griffin, gerente de Marketing y Producto del banco, quien definió con precisión la tarea de la institución: “Atacar la oferta crediticia de quien necesita crecer”.
Una de las novedades de la entidad fue el lanzamiento de las líneas de crédito pactadas a valor producto, que vienen ganando terreno en el sector agropecuario. El instrumento permite acordar el pago de las cuotas del préstamo a un valor equivalente al de la unidad de medida que utiliza el productor, por ejemplo, kilos de carne y grano o litros de leche.
Paula D’Amico, jefa del Departamento de Créditos del Consejo Federal de Inversiones (CFI), expuso la oferta de financiamiento de este organismo creado en los años 60 por las provincias para impulsar el desarrollo del interior del país.
En el marco de la “hoja de ruta para el desarrollo productivo” que lleva adelante la entidad, la paleta incluye líneas de crédito para mejorar la competitividad con tasas de hasta 28% anual. Pero las opciones de financiamiento ofrecen distintos combos y “bonus” cuando se vincula el negocio con la sustentabilidad. Por caso, hay líneas especiales a menor costo para proyectos de triple impacto para empresas lideradas por mujeres. También hay formatos accesibles para monotributistas, señaló la ejecutiva.
El Banco Nación, el mayor del sistema financiero, cuenta con un menú más conocido, en virtud de su historia, peso y capilaridad como banca de la producción, pero también del segmento minorista. Aun con este nivel de conocimiento, la responsable de la Subgerencia Departamental de Estrategia Comercial del Banco Nación, Diana Avalos, hizo hincapié en la invitación a los empresarios pymes a explorar BNA Conecta, la plataforma digital de negocios de la entidad.
El conocimiento de las herramientas disponibles de financiamiento no enmienda los problemas vinculados a la macroeconomía. Las entidades empresarias vienen sosteniendo una agenda de trabajo, tanto a nivel de la opinión pública como en el Congreso, para que se atiendan las condiciones generales de acceso al crédito. Pero la educación financiera es un aporte práctico para maximizar la exportación de los préstamos existentes.
La falta de conocimiento de las herramientas disponibles es una de las dificultades
que reportan pequeños y medianos empresarios. Alternativas para revertirlo.
DEMANDA HISTÓRICA
Financiamiento pyme: un GPS para el crédito productivo
Por ÁLVARO TORRIGLIA
Pablo Pereyra (Casfog), Julián Galles (MAV) y Santiago Griffin (BICE).