Reinventar el proyecto para seguir en carrera. Agosto 2026 | Page 30

Hay algo que está cambiando en el negocio fitness de Rosario. De a poco, el gimnasio de siempre empieza a compartir terreno con espacios más exclusivos, donde hacer ejercicio viene acompañado de tecnología, atención personalizada y una experiencia bastante más sofisticada. Y, sí, también más cara.

Hoy pisa fuerte una camada de gimnasios que juega con otras reglas. Para un público cada vez más exigente, ya no alcanza con una buena sala de musculación y un puñado de máquinas. La propuesta ahora suma tecnología, seguimiento personalizado, entrenadores encima de cada rutina y espacios donde el ambiente forma parte de la ”experiencia”.

La tendencia se hace visible en distintos puntos de Rosario. Heroff –de la familia rugbier Imhoff– desembarcó en el ex bar Munich del Parque Urquiza, Be Flex ocupó la planta baja del flamante hotel Marriott, en Chacabuco y Montevideo, y Da Fitness prepara su llegada al complejo Nordlink Point, en Pichincha. Son propuestas diferentes que, con matices, coinciden en una idea que empieza a ganar espacio en el mercado local. Entrenar ya no se limita a compartir una sala con máquinas, sino que suma servicios, tecnología y una atención más personalizada.

Todo es muy moderno y sofisticado, pero, eso sí, bastante caro. Porque ahí aparece una de las claves de esta nueva ola de gimnasios. No están pensando en llenar la sala con cientos de socios, sino en captar a un público dispuesto a pagar más por entrenar con seguimiento, tecnología, comodidad y un mayor seguimiento.

Es la lógica del gimnasio boutique que empieza a tomar forma en Rosario.

También hay algo más detrás de este fenómeno. La forma de consumir fitness cambió. Para algunos, entrenar ya no es simplemente hacer ejercicio tres veces por semana. Es una parte del bienestar, una actividad social y hasta una forma de darse un gusto. En ese contexto, el gimnasio empieza a competir con otras propuestas de consumo que también venden experiencia.

Por ahora, la tendencia recién empieza a tomar forma. El gimnasio tradicional no desaparece ni mucho menos. Pero en una parte del mercado ya hay quienes están dispuestos a pagar bastante más por algo que antes parecía mucho más sencillo. Ir a entrenar.

La nueva pelea del fitness

se juega en el segmento

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(Sigue...)

EN PRIVADO

Por ARIEL ECHECURY

La nueva ola de gimnasios viene con una cuota de sofisticación.