Reinventar el proyecto para seguir en carrera. Agosto 2026 | Page 71

El piloto y empresario santafesino Diego Ursella compró Petrel, la única fábrica de aviones certificados del país, y la trasladó desde la provincia de Buenos Aires a su Santa Fe natal. Tras desembolsar alrededor de u$s10 M con capital propio, la firma cortó una racha de seis años de inactividad, y ya sacó a las pistas sus primeras aeronaves. Ahora el plan es producirlas en serie, y avanzar en la manufactura de drones tripulados, 100% eléctricos y con capacidad de navegación autónoma para meterse de lleno en movilidad urbana.

¿Por qué Petrel encajó perfecto en el plan del santafesino? Porque es una de las 20 compañías autorizadas para fabricar aviones en el mundo. Ursella, que viene del palo aeronáutico, comandaba una startup que desarrolló un drone tripulado. Todo cerraba respecto de la ingeniería y el plan de negocios, pero faltaba la certificación. “Prácticamente, lo que compramos fueron los papeles de la fábrica”, explicó Ursella sobre la empresa fundada en 2005 en la localidad de Gowland. De la reconstrucción del proceso productivo, le dijo a Punto biz: “Volví a contratar a algunos de los ingenieros, los mudé a Santa Fe, y me traje un gerente número 1 de la Fuerza Aérea”.

De Esperanza a Miami

La trayectoria de Ursella comenzó a tomar altura en 2013, con la fundación de Xflight, su escuela de vuelo. Hoy se reciben cerca de 100 futuros pilotos al año. “Lo que hicimos en Esperanza fue diseñar un modelo nuevo, muy parecido al americano: all inclusive. Compré un hotel, y lo formé como un campus para que los futuros pilotos puedan alojarse un año ahí. También tenemos hangares y aeródromos propios, talleres y un colegio de aeronáutica repartidos entre Santa Fe, Sauce Viejo y Esperanza.

En Estados Unidos, el ecosistema de Xflight pisa fuerte en el estado de Florida con dos sedes estratégicas, ubicadas en Pompano Beach Air y en el FL Executive, la terminal de Fort Lauderdale, que concentra la mayor cantidad de jets ejecutivos del país. En estos destinos, la compañía dispone de casas propias.

El modelo comercial de la empresa prevé la fabricación en serie y gran escala, en la planta santafesina de Petrel, de estos biplazas y el próximo desarrollo de versiones cuatriplazas. El objetivo es abastecer una demanda que ya se consolidó con 53 pedidos preliminares provenientes de Argentina, Brasil y Colombia en lo que va del año.

El próximo paso regulatorio clave de la firma es obtener las certificaciones en serie de la Anac para consolidar la producción masiva. Logrado este hito, el plan estratégico se trasladará de inmediato a los Estados Unidos para expandir la patente internacional. Ursella ya está coordinando el rumbo de sus empresas desde Miami.

Trasladó una fábrica de Buenos Aires a Santa Fe. Ya trabaja para exportar aviones de dos y cuatro plazas.

EXPORTACIONES

PETREL

Con negocios en Miami,

se lanzó a producir drones

y aeronaves