La balanza comercial de la Argentina mantendrá números positivos durante 2025, pero con un recorte significativo -a un tercio- con respecto a los u$s 18.000 M registrados el año anterior, que fue muy particular. Es que si bien las colocaciones externas aumentaron en sus valores, la recuperación de la actividad económica y la apertura comercial impulsaron un crecimiento muy superior de las importaciones.
El complejo agroindustrial sigue siendo determinante a la hora de medir las exportaciones, pero también tallan las ventas de petróleo, automotores y minerales como el oro. Gas, litio y cobre, que son las grandes cartas de la Argentina para sumar exportaciones en los años siguientes, por ahora ofrecen cifras modestas.
Durante los primeros ocho meses del año, las exportaciones sumaron u$s 55.367 M, con un aumento del 6,2% respecto al mismo período de 2024, pero las importaciones totalizaron u$s 50.296 M, con un crecimiento del 32,1%. De ese modo, el superávit comercial fue de u$s 5.071 M. El resultado obedece a un aumento en las cantidades exportadas (6,5%), que compensa una leve merma en los precios (‑0,3%).
Por su lado, las importaciones costaron u$s 50.296 M, con un crecimiento del 32,1%, fruto de un incremento de 41,7% en las cantidades importadas, mientras que los precios cayeron 6,8%. Explican ese número mayores cantidades de vehículos automotores de pasajeros, bienes de capital, bienes de consumo y piezas y accesorios de bienes de capital.
El saldo comercial tuvo un drástico recorte, si se tiene en cuenta que en el período enero-agosto de 2024 se había registrado un saldo positivo de u$s 14.075 M. En un contexto de escasez de dólares para la Argentina son cifras comprometidas, porque la Tesorería deberá afrontar en 2026 un exigente cronograma de pagos de la deuda pública con reservas, aunque el Tío Sam puso sobre la mesa un swap por u$s 20.000 M e inyectó dólares en el mercado cambiario para tranquilizar la plaza.
Rubros en el subibaja
A la hora de analizar los rubros más llamativos, sobresalen los incrementos en las ventas de aceite de soja en bruto (u$s 972 M), aceites crudos de petróleo (u$s 693 M), oro en bruto (u$s 680 M) y porotos de soja (u$s 380 M); mientras que las mayores caídas se dieron en harina y pellets de soja (u$s 1.383 M), camarones y langostinos congelados (u$s 205 millones) y vehículos para transporte de personas (u$s 187 M). Los datos del complejo sojero merecen una especial atención, porque se redujeron los precios de harina y pellets (‑22,2%) y porotos (‑9,7%), mientras que aumentaron los de aceite (14,4%). Y en cuanto a cantidades exportadas, aumentaron las de porotos (34,5%), aceite en (14,0%) y las de harina y pellets (3,5%).
Según previsiones de la Bolsa de Comercio de Rosario, para los doce meses de 2025 se proyectan exportaciones netas por u$s 16.322 M, apenas por encima de los valores de 2024. Sería el tercer valor más bajo de al menos los últimos 15 años y prácticamente la mitad del total alcanzado en el año 2011, considerando las valuaciones actualizadas por inflación de los períodos anteriores.
A nivel de productos, para 2025 se proyectan exportaciones por u$s 9.044 M de harina de soja, u$s 6.255 M de aceite, u$s 3.160 M de poroto y u$s 465 M de biodiesel.
En términos reales, las exportaciones de harina de soja serían las más bajas desde 2007 y las de aceite de soja serían el tercer total más alto en más de 10 años.
Entre las importaciones, destacan las subas en las compras de vehículos para transporte de personas (u$s 2.076 M), chasis, partes y neumáticos (u$s 1.228 M), vehículos para transporte de mercancías (u$s 658 M) y partes de teléfonos (u$s 421 M); mientras que disminuyeron las temporarias de porotos de soja (u$s 551 M), gas natural en estado gaseoso (u$s 491 M) y gasóleo (u$s 213 M).
Brasil fue el principal destino de las exportaciones de bienes con 14,8% del total; le siguieron China y Estados Unidos, con 9,3% y 9,0% de los despachos de bienes argentinos al exterior, respectivamente. En tanto, el origen de las importaciones estuvo encabezado por Brasil, China y Estados Unidos, que representaron 25,4%, 22,4% y 9,4% de las compras
argentinas de bienes, respectivamente.
Déficit con Brasil
El déficit comercial con Brasil trepó en los ocho primeros meses del 2025 a u$s 4.696 M, muy por encima de los u$s 56 M del mismo periodo del año previo. Se trata de un incremento previsible por la reactivación económica, por la apertura comercial y la presencia de un peso fuerte. Según Abeceb, el número al finalizar del año no se estirará demasiado, por la apreciación del real y una desaceleración en la actividad argentina. La consultora estima que el déficit anual estará en el orden de u$s 6.000 M.
En el acumulado del año, las importaciones crecieron un 45,8% respecto a igual tramo de 2024, lo cual lo pone como el período de nueve meses con mayor expansión importadora en 15 años (desde enero- septiembre de 2010, excluyendo la post pandemia, influenciadas por la demanda de automotores).
Cómo quedará la balanza
Se prevé que la balanza comercial alcanzará un superávit de u$s 6.000 M, un tercio del estimado a fines del año pasado. “Las importaciones se expandirán entre u$s 13.000 M y u$s 16.000 M adicionales en 2025 respecto al año pasado”, indicó un informe de la consultora especializada ACM. Y respecto de las exportaciones, el reporte señaló que se espera que se mantengan estables. “Bajo este escenario, el comercio exterior seguiría creciendo en términos brutos, pero con un superávit comercial que tendería a moderarse respecto a los niveles de 2024”, concluyó la firma.
Por provincia
Las exportaciones de las provincias argentinas crecieron 4% interanual en el primer semestre de 2025, impulsadas por Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. La región pampeana lidera el volumen total, pero Cuyo y la Patagonia muestran los principales incrementos por la minería y el petróleo.
De acuerdo a un informe de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Buenos Aires encabeza el ranking provincial con una participación de 36,8% sobre el total nacional. En segundo lugar, Santa Fe aporta el 17,8% y Córdoba el 12,8%. Estas tres provincias explican cerca de dos tercios de las exportaciones del país.
El podio de las principales provincias exportadoras se completa con la presencia de Neuquén y Chubut. Neuquén, con un peso del 5,6% y Chubut, con 4,5%, consolidaron su crecimiento gracias a la venta de petróleo y gas. Dentro del grupo con menor contribución aparecen las jurisdicciones del NEA (Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones), que en conjunto representan menos del 1% del total nacional.
Analistas prevén que el saldo comercial se reducirá a un tercio, respecto de 2024.
También influyó la recuperación de la actividad económica. El campo sigue siendo el ariete.
PANORAMA
Con la apertura de mercados, la balanza comercial entra en zona de riesgo
Retenciones a las exportaciones, el impuesto al cheque y a los ingresos brutos y hasta las tasas municipales, inclinan la cancha en contra de los exportadores nacionales. Por caso, la industria automotriz, con una larga cadena de proveedores que suman distorsión, genera una “carga impositiva argenta” que puede oscilar entre un 9 y un 12% del producto a exportar.
Cancha inclinada