Soluciones 360° para potenciar al agro y la ganadería
En comercio exterior, conocer la normativa es apenas una parte del trabajo. Para operar con eficiencia en sectores como el agro y la ganadería, también hace falta entender los tiempos productivos, la dinámica de los mercados, los requisitos sanitarios, la documentación específica y la logística que exige cada operación.
Ese es el terreno en el que Marcucci Guma y Asociados busca reforzar su posicionamiento: el acompañamiento integral a empresas agrícolas, ganaderas, agroindustriales y alimenticias que necesitan exportar, importar o mejorar su operatoria internacional.
“La especialización en agroindustria y ganadería se construyó de manera natural, acompañando históricamente a empresas y productores vinculados al principal perfil exportador de la Argentina”, explicó Mario Marcucci Guma, Director General de Marcucci Guma y Asociados.
Ese conocimiento no se limita a despachar una carga. Implica comprender el negocio del cliente, anticipar puntos críticos y coordinar cada etapa para evitar demoras, sobrecostos o problemas documentales. En el sector agropecuario, un error administrativo o logístico puede afectar contratos, calidad de producto, márgenes y relaciones comerciales de largo plazo.
Para atender esa demanda, la compañía cuenta con un equipo específico de despachantes y técnicos dedicado exclusivamente al rubro. Son 15 personas dentro de una estructura total de 60 profesionales que trabajan todos los días en operaciones agroindustriales, agrícolas y ganaderas.
La firma opera con industrias vinculadas a lácteos, bovinos y porcinos; granos y especialidades; insumos y envases para la industria alimentaria; fertilizantes y aditivos para la agricultura. También acompaña movimientos de alimentos elaborados, maquinaria agrícola, genética animal y productos de la cadena ganadera.
“El sector agroindustrial tiene una dinámica muy particular porque combina altos volúmenes operativos con una fuerte dependencia de factores externos como la estacionalidad, las condiciones climáticas, los mercados internacionales y las regulaciones sanitarias”, sostuvo Marcucci Guma.
Aunque la Argentina tiene un perfil fuertemente exportador en agro y ganadería, la operatoria internacional del sector no termina ahí. También existe un componente importador clave: maquinaria, repuestos, tecnología, fertilizantes, insumos, genética, equipamiento, envases y productos necesarios para sostener la productividad de las cadenas agrícolas y ganaderas.
Por eso, desde la firma plantean una mirada 360°. La empresa no sólo acompaña exportaciones agroindustriales, sino también importaciones estratégicas para el funcionamiento del sector. Esa doble experiencia permite asesorar a las compañías con una visión más completa del negocio.
Entre sus servicios específicos para empresas agroindustriales se destacan la confección de permisos de embarque y despachos de importación; la habilitación ante DGA para consolidación de exportación en planta; las inscripciones ante Senasa de productos de origen animal; y la confección de documentos oficiales y comerciales, como certificados fitosanitarios, de origen y sanitarios.
La compañía también interviene en la tramitación de autorizaciones ante terceros organismos, como Afidi e Inal; aplicaciones para cupos y cuotas de exportación ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca; y confección y tramitación de CTIT ante el Ministerio de Economía.
En exportación, la planificación incluye documentación comercial, certificados, intervención de organismos, cumplimiento sanitario, coordinación con terminales, transporte terrestre, depósitos y puertos. En importación, el trabajo previo también es determinante: análisis de posiciones arancelarias, régimen impositivo, requisitos técnicos, costos asociados y documentación necesaria para liberar la mercadería sin contratiempos.
“Más que un proveedor operativo, hoy las empresas necesitan un socio estratégico que pueda anticiparse a los problemas y acompañar la toma de decisiones”, remarcó Marcucci Guma.
En comercio exterior, actuar tarde suele salir caro. Una clasificación arancelaria incorrecta, un documento mal confeccionado, una certificación omitida o una mala coordinación logística pueden derivar en multas, almacenajes, demoras portuarias, pérdida de beneficios fiscales o incluso rechazos de mercadería.
Ese riesgo se multiplica en actividades sensibles como alimentos, productos de origen animal o vegetal e insumos productivos. Allí, la trazabilidad, los controles sanitarios y el cumplimiento normativo tienen un peso decisivo. “En comercio exterior, la anticipación es clave. Una buena planificación puede reducir significativamente costos y tiempos operativos”, afirmó.
El contexto actual también abre oportunidades. La búsqueda de nuevos mercados, los cambios regulatorios y la necesidad de ganar competitividad empujan a muchas empresas del agro a revisar su operatoria internacional. Algunas buscan exportar por primera vez; otras necesitan ordenar procesos, reducir costos o encontrar un operador que conozca mejor sus productos.
El diferencial está en combinar experiencia técnica, conocimiento sectorial y atención personalizada. Cada operación tiene particularidades propias: no es lo mismo exportar lácteos o productos cárnicos que importar fertilizantes, envases para alimentos, aditivos agrícolas o equipamiento productivo.
En un mercado donde los márgenes son ajustados y los tiempos pesan tanto como el precio, contar con un operador especializado puede marcar la diferencia. “Cada cliente necesita respuestas rápidas, precisas y confiables. Por eso creemos que la combinación entre experiencia, tecnología y cercanía con el cliente es lo que seguirá marcando la diferencia”, concluyó.
COMERCIO EXTERIOR
Marcucci Guma profundiza su especialización en operaciones agrícolas y ganaderas, con foco en exportaciones, importaciones y logística integral.
Ahora es el momento
de comenzar a ahorrar
Ahorrar e invertir de manera anticipada constituye una de las decisiones financieras más inteligentes y estratégicas que una persona puede tomar para asegurar su bienestar futuro. Cuanto antes se inicie este proceso, menor será el esfuerzo requerido y mayor será la flexibilidad para adaptar el plan de ahorro a las distintas etapas de la vida, sin necesidad de realizar sacrificios significativos en el consumo presente.
Uno de los aspectos más relevantes de comenzar a ahorrar con anticipación es el impacto positivo del interés compuesto. Al reinvertir mes a mes los rendimientos generados por el capital acumulado, el tiempo se convierte en un aliado estratégico que potencia de forma exponencial el crecimiento del ahorro. A lo largo de los años, este mecanismo permite que incluso aportes relativamente moderados generen resultados significativos, siempre que se mantenga una disciplina constante y una adecuada planificación financiera.
En este marco, el seguro de retiro aparece como un instrumento con muchas ventajas para quienes buscan garantizarse seguridad a futuro. Por ejemplo, una persona de 35 años que decide ahorrar e invertir de manera sistemática un monto aproximado de 280 dólares mensuales podría acceder, al momento de su retiro, a una renta vitalicia estimada en 1.000 dólares mensuales. Este escenario no sólo refleja el poder del ahorro a largo plazo, sino también la importancia de contar con vehículos de inversión adecuados, que ofrezcan seguridad, rendimiento y sostenibilidad en el tiempo.
La firma acompaña exportaciones agroindustriales e importaciones estratégicas.
“En comercio exterior, la anticipación es clave”, plantean desde la firma.