NOTA DE TAPA. LA TECNOLOGÍA ENTRA POR TODOS LOS POROS
La nueva fisonomía de la intelige
Las herramientas adquieren vida propia, toman decisiones, interactúan con tercer
La inteligencia artificial irrumpió como dadora de soluciones: al asistente se le formulaba una pregunta y daba sus respuestas. Pero en 2026 esa figura pasó a ser parte del pasado. Ahora los sistemas se transformaron en agentes que absorben los objetivos planteados, planifican los plazos a realizar y ejecutan tareas en forma autónoma, ya sin requerir asistencia en el paso a paso. Entre ambos esquemas existe una diferencia sustancial: mientras que el asistente responde, el agente actúa. El asistente ejecuta una instrucción por vez, pero el agente planifica secuencias de acciones, evalúa resultados intermedios, se adapta a obstáculos y persigue objetivos.“ El agente tiene memoria, contexto acumulado y capacidad de aprendizaje continuo, pero lo más significativo es que interactúa con otros agentes”, explicó Carolina Burgos, una abogada especialista en IA. Según Burgos, en esa última característica reside el verdadero cambio de paradigma. No estamos simplemente construyendo IAs más inteligentes.“ Estamos construyendo sistemas de IAs que colaboran entre sí, que se distribuyen tareas, que se especializan, que se comunican mediante protocolos estandarizados, y que producen resultados emergentes que ningún agente individual podría generar por sí solo”. En efecto, los agentes de inteligencia artificial funcionan, toman decisiones y alteran las formas de trabajo. En cuestión de meses se produjeron cambios copernicanos y cambiaron las reglas de juego de un fenómeno que seguirá avanzando rápido con cambios estructurales. Según datos de la consultora Gartner, para 2028 el 15 % de las decisiones cotidianas de las empresas será resuelta por agentes autónomos.
Un agente de IA toma un objetivo y trabaja de forma autónoma para cumplirlo. Va mucho más allá de una simple respuesta: decide qué hacer, cómo hacerlo y en qué orden. Con instrucciones adecuadas es capaz de redactar un e-mail, enviarlo, chequear respuestas y hacer un seguimiento. Todo, sin intervención humana. Absorbe el planteo del requerimiento, recurre a otras herramienta de gestión y puede razo-
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