Inteligencia artificial, con todo por avanzar Abril 2026 | Page 41

INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Comercialización de robots de servicio
inteligente de Latinoamérica. Para Gabriel Fernández, titular de la empresa de ingeniería, la clave del éxito no es sólo incorporar la robótica al negocio, sino generar un cambio en la estructura general del trabajo al interior de una empresa.“ Ya no es automatizar una tarea puntual. Es rediseñar toda la operación”, opinó. Desde su perspectiva, el diferencial está en la integración. Los robots móviles autónomos permiten reorganizar el funcionamiento del depósito en función de datos y no de recorridos fijos. Fernández señaló que, como consecuencia, se habilita una logística mucho más flexible, donde los cambios en la demanda o en la operación pueden absorberse sin necesidad de reconfigurar toda la infraestructura. Ese enfoque implica, además, un cambio conceptual. En este sentido, el depósito deja de ser un espacio de almacenamiento para convertirse en una plataforma dinámica.“ Lo que cambia es la lógica. La mercadería se mueve de otra manera, el stock es permanente y la información pasa a ser central”. En esa línea, remarcó que la automatización no elimina la intervención humana, sino que la desplaza hacia tareas de supervisión, control y toma de decisiones.
El caso Tyna, la prueba en la cancha local La bajada concreta de ese modelo se puede ver en Tyna, almacén mayorista y minorista que avanzó con la implementación de este tipo de soluciones inteligentes. Julián Romera, director y parte de la tercera generación familiar, comentó que el proyecto surgió como una respuesta a los límites del crecimiento tradicional.“ El volumen empezó a exigir otra forma de operar”, explicó. Según detalló, el trabajo manual comenzó a generar cuellos de botella en la preparación de pedidos. La incorporación de robots permitió ordenar ese proceso. En este sentido, Romera señaló que la tecnología optimizó los recorridos dentro del depósito y redujo los riesgos de accidentes, eliminando la convivencia de autoelevadores con clientes en el salón comercial. El cambio no fue solamente técnico.“ No es enchufar y listo”, advirtió. Según Romera, la adaptación del equipo fue un componente central del proceso. La convivencia entre operarios y robots obligó a redefinir roles, rutinas y formas de trabajo. En ese esquema, las máquinas asumieron tareas repetitivas y de traslado, mientras que las personas pasaron a concentrarse en funciones con mayor valor agregado.
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