Invirtió fuerte para diversificar producto
y sumar escala
La láctea que pilotea Carlos Gonella apostó al agregado de valor y al volumen: sumó leche larga vida y recuperó la planta de La Lácteo.
LA RAMADA
LA RAMADA
En un año complejo, cargado de incertidumbres y temblores financieros, y donde la “cintura” financiera fue tan importante como la eficiencia productiva, la láctea La Ramada apuntó a que 2025 no fuera un período de transición, sino de despegue. La láctea del centro santafesino, brazo alimenticio del histórico Grupo Gonella, cerró el año consolidando una de las jugadas más ambiciosas del sector en la región centro: un plan de inversión de u$s 12 M destinado a romper su propio techo de cristal y transformar su matriz para expandir sus negocios.
La firma, que tiene su corazón operativo en la localidad de Franck, en el departamento Las Colonias, ha pasado de ser un jugador de nicho en el secado de leche a un actor industrial con aspiraciones de ligas mayores. El objetivo trazado por la dirección es claro: pasar de procesar 500.000 litros diarios de materia prima a un volumen de 800.000 litros, un salto del 60% en su capacidad operativa que se sustenta tanto en “fierros” nuevos como en adquisiciones estratégicas.
Al valor agregado
Hasta hace poco, el core business de La Ramada orbitaba casi exclusivamente en torno a la leche en polvo, un commodity donde la empresa se mueve con soltura exportando a mercados como Brasil y Argelia. Sin embargo, la estrategia 2025 viró hacia la diversificación para ganar terreno en la góndola doméstica.
El desembolso millonario anunciado a mediados de año tiene dos destinos. El primero es puertas adentro, en su planta modelo de Franck. Allí, la compañía inició la instalación de una línea de tecnología de punta para el envasado de leche larga vida (UHT) y crema.
“Queremos dejar de ser sólo un proveedor de commodities para tener una presencia más fuerte en el retail con productos de mayor valor”, aseguró Carlos Alberto Gonella, presidente de la firma, en declaraciones efectuadas en julio de 2025.
La movida busca reducir la exposición a la volatilidad de los precios internacionales de la leche en polvo y capturar margen en el mercado interno, donde el consumo, aunque golpeado, sigue demandando segundas marcas de calidad.
“Desarrollar estos productos con una nueva marca va a llevar tiempo”, reconoció. Sin embargo, se mostró confiado en que el proyecto permitirá consolidar a La Ramada como un jugador relevante en góndolas y en la industria alimenticia nacional.
Al rescate de un histórico
La segunda parte de la inversión fue la que hizo más ruido en el mercado de pases corporativo. La Ramada cruzó la frontera provincial para hacerse cargo de la planta de La Lácteo en Ferreyra, Córdoba. La operación no sólo implica “rescatar” una estructura industrial con historia, sino que le permite a la santafesina incorporar líneas de producción que le faltaban, como quesos blandos, semiduros y duros, y dulce de leche.
Esta adquisición es la llave maestra para el relanzamiento de Regina, la marca propia con la que La Ramada planea disputar share en las heladeras de los supermercados. La integración de la planta cordobesa, que se prevé esté operativa al 100% para inicios de 2026, completa el rompecabezas industrial de la familia Gonella.
Del tanque industrial a la integración vertical
Para entender el presente de expansión y crecimiento sostenido de La Ramada hay que mirar el retrovisor. La empresa no nació de la nada: es la evolución natural de un grupo que comenzó liderando el mercado de calderas y tanques industriales (SA Lito Gonella e Hijo). A finales de los 90, la familia se diversifica hacia el agro y, posteriormente, hacia la lechería, buscando agregar valor a su propia producción primaria.
Esa “obsesión” por la eficiencia se nota en su matriz energética. La planta de Franck es un caso de estudio en sustentabilidad: gran parte de su energía térmica proviene de calderas de biomasa alimentadas con chips de madera de bosques propios, una ventaja competitiva que reduce costos y huella de carbono. Esa moderna estructura posee una capacidad de procesamiento diario de 500.000 litros.
Lo que viene
Hacia adelante, las perspectivas son cautelosamente optimistas. Con un mercado externo que empieza a demandar proteínas con mayor avidez y un mercado interno que premia la relación precio-calidad, La Ramada se posiciona para jugar en toda la cancha. Si la planta de Franck fue el cimiento, la expansión de 2025 es la estructura sobre la cual la empresa pretende construir su liderazgo en la próxima década.
TOP 10 EMPRESAS
Con una inyección de u$s 12 M, la firma proyecta procesar 800.000 litros/día y desembarcar fuerte en quesos y larga vida, con su marca Regina.