NOTA DE TAPA. INDUSTRIA EN TRANSFORMACIÓN
Adaptarse o perder terreno: fortalezas y debilidades ante el nuevo escenario
La apertura importadora, la caída de márgenes y el crecimiento de sectores como petróleo, gas y minería obligan a revisar modelos de negocio.
Por Patricio Dobal
El desafío que tienen por delante los industriales santafesinos ya no consiste solamente en producir más, ganar en eficiencia o esperar que el consumo recupere volumen. Para una parte creciente del entramado manufacturero, la nueva coyuntura obliga a discutir cuestiones mucho más profundas: qué producir, para quién hacerlo, con qué estructura, bajo qué costos y hasta dónde tiene sentido seguir fabricando internamente aquello que durante décadas salió de la propia planta. Los movimientos empiezan a multiplicarse. Hay compañías que buscan insertarse como proveedoras de petróleo, gas o minería. Otras revisan líneas tradicionales, reservan capacidad fabril para aquellos productos donde todavía conservan una ventaja competitiva y complementan la oferta con importados. También aparecen firmas que desarrollan proveedores en otros países, toman representaciones internacionales o buscan socios y distribuidores externos para abrir mercados que sostengan una producción que empieza a quedar grande para la demanda doméstica. No se trata, en este caso, de la clásica estrategia de exportar aquello que siempre se fabricó. El fenómeno es más amplio. Supone una ver- dadera reingeniería del modelo de negocio, con cambios en productos, procesos, perfiles laborales, compras, ventas y hasta en la forma de tomar decisiones. Tres consultores que trabajan directamente con Pymes industriales de Santa Fe y la región coinciden en un diagnóstico: existen fortalezas importantes para afrontar ese camino, pero también aparecen debilidades estructurales que durante años quedaron disimuladas por otro contexto económico.“ Lo que no se puede seguir pensando es en venderle un poco más al cliente de siempre o salir a buscarle el cliente a la competencia con la que lidias hace 30 años en la misma zona”, resume Dionisio Ferracutti,
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