Menos consumo y más importaciones, un cóctel que acorraló a la industria
Sectores fabriles, en particular los metalmecánicos y línea blanca redujeron planteles y aplicaron suspensiones para sobrellevar un año muy complicado.
EN JAQUE
ACEROS CHUBUT
Una larga lista de industrias localizadas en la Provincia de Santa Fe -que tienen como denominador común el abastecimiento al mercado interno- se vio afectada por situaciones de crisis. Se trata de un fenómeno que afectó sobre todo al sector metalmecánico, en un contexto de achicamiento del consumo e incremento de las importaciones.
La ola de productos de importación a bajo precio favoreció el bolsillo de los consumidores pero complicó al sector fabril. Según el secretario de Trabajo de Santa Fe, Julio Genesini, a principios de diciembre de 2025 existían 46 empresas con procedimientos preventivos de crisis activos y cerca de 3.400 trabajadores suspendidos, muchos de ellos vinculados a ramas metalúrgicas, autopartistas y fabricantes de bienes durables. “En el 2024 hubo una caída muy fuerte en el empleo en el primer semestre; luego se amesetó y hubo alguna recuperación gradual de algunos sectores”, dijo el funcionario. La recuperación no alcanzó para revertir el nivel de la caída -en el peor momento se registraron 85 empresas en problemas y unos 11.000 trabajadores afectados- pero la situación continúa siendo crítica. Según un informe de la Federación Industriales de Santa Fe, a valores de septiembre utiliza un 50/55% de la capacidad instalada, con especial impacto en metalmecánica y línea blanca.
En ese marco, distintas compañías aplicaron medidas destinadas a acomodar sus niveles de producción a la demanda real del mercado. A continuación, un relevamiento de los casos más significativos del sector:
Acindar. La siderúrgica con planta en Villa Constitución implementó suspensiones programadas en áreas específicas, en función de la caída de la demanda de acero para construcción y obra pública. La compañía trabaja con esquemas acordados con la UOM y mantiene su plantilla estable. La baja de actividad también se relaciona con la competencia de productos importados y la contracción del consumo local.
Vassalli. La fábrica de cosechadoras de Firmat atravesó paradas temporales por faltante de insumos y dificultades financieras, lo que generó atrasos salariales y negociaciones con trabajadores. Con el correr de las últimas semanas se retomó la actividad con jornada reducida, mientras la empresa avanza en un plan para normalizar entregas y ordenar compromisos con proveedores.
General Motors. La automotriz ejecutó 90 retiros voluntarios en noviembre, consolidando una reducción del 50% de su dotación en menos de dos años. Caída de la demanda brasileña y la fabricación de un único modelo obligaron a y suspensiones recurrentes.
DBT. La fábrica de generadores y alternadores eléctricos localizada en Sastre que comercializa la marca Cramaco dejó de producir y continuará como importadora, con 35 despidos.
Essen. La fabricante de utensilios de cocina desvinculó unos 30 trabajadores, por la caída del consumo. Y sumó más productos a su oferta con importados.
Corven. La compañía con planta en Venado Tuerto concretó ajustes en sus líneas de amortiguadores y motos, en un contexto de baja del mercado de motovehículos y aumento de importaciones. Según el gremio se produjeron unas 150 desvinculaciones durante los últimos seis meses.
Electrolux. La empresa de electrodomésticos Electrolux suspendió unos 400 trabajadores en su planta de Rosario. Es un sector afectado por la caída del consumo y la rebaja de aranceles para importados.
Desde Fisfe remarcaron que la mayoría de las empresas prioriza el mantenimiento del plantel y la adecuación de turnos antes que medidas definitivas. El denominador común es la cautela: los industriales observan el comportamiento del mercado interno como variable clave para la planificación de los próximos meses.
Un informe presentado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario señaló que a valores de agosto la mayoría de los rubros sectoriales registraban caídas de la actividad: fundición (-6,7%); productos metálicos p/uso estructural (-16,4%); otros productos de metal y servicios de trabajo (-19,2%); maquinaria de uso general (-2,1%); maquinaria agropecuaria (-13,4%); maquinaria de uso especial (+0,2%); aparatos de uso doméstico (-12,2%)”, equipos y aparatos eléctricos (-9,6%); carrocerías y remolques (+20,3%); autopartes (-8,0%), y motocicletas (+12,2%). “El 73% de los sectores metalúrgicos analizados mostró menor actividad frente al mismo mes del año anterior, situación agravada al recordar que por entonces la actividad metalúrgica había retrocedido un 14,2%”, enfatizó Rafael Catalano.
Acindar transitó por un segundo año muy marcado por los conflictos laborales.
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